Enfermedades del ojo

Glaucoma

Glaucoma — diagnóstico y tratamiento oftalmológico en el Instituto de Oftalmología Dr. David Bitrán
El glaucoma es una enfermedad ocular crónica que daña el nervio óptico, casi siempre por un aumento de la presión intraocular. Es conocido como el “ladrón silencioso de la visión” porque avanza sin síntomas en sus primeras etapas. El daño es irreversible, pero detectarlo a tiempo permite frenar su avance y conservar la visión.

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad crónica y progresiva que daña el nervio óptico, la estructura que lleva la información visual del ojo al cerebro. Suele asociarse a un aumento de la presión intraocular (PIO), aunque también puede ocurrir con presiones normales.

En condiciones normales el ojo produce un líquido (humor acuoso) que drena de forma constante. Cuando ese drenaje se altera, la presión sube y daña poco a poco las fibras del nervio óptico. El daño ya producido no se recupera, por eso la detección temprana es clave.

¿Qué tipos de glaucoma existen?

Ángulo abierto

El más común. Avanza lento y sin síntomas evidentes en sus etapas iniciales.

Ángulo cerrado

Puede ser súbito, con dolor ocular intenso, visión borrosa, halos y náuseas. Es una urgencia.

Presión normal

Daño del nervio óptico con presión intraocular dentro de rangos normales.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma?

El glaucoma de ángulo abierto no da síntomas al inicio. A medida que avanza puede aparecer:

  • Pérdida progresiva de la visión periférica (lateral).
  • Visión en túnel en etapas avanzadas.
  • En el glaucoma agudo: dolor ocular intenso, enrojecimiento, halos de colores, náuseas y vómitos.

El glaucoma agudo (ángulo cerrado) es una urgencia oftalmológica. Si aparece dolor ocular intenso con visión borrosa, halos y náuseas, consulta de inmediato. Y como el tipo más común no da síntomas, el control periódico es la única forma de detectarlo a tiempo.

¿Cómo se trata el glaucoma?

El objetivo es detener la progresión del daño bajando la presión intraocular, ya que lo perdido no se recupera. Según el caso, las opciones son:

  • 1Gotas oftálmicas. El tratamiento de primera línea para reducir la presión ocular.
  • 2Láser. Trabeculoplastía o iridotomía para mejorar el drenaje del ojo.
  • 3Cirugía. Trabeculectomía o implantes de drenaje en casos avanzados o resistentes al tratamiento médico.

¿Tu caso requiere intervención quirúrgica? Conoce la cirugía de glaucoma en el Instituto.

Detecta el glaucoma a tiempo

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Preguntas frecuentes

¿El glaucoma tiene cura?

No tiene cura y el daño es irreversible, pero el tratamiento detiene o ralentiza su avance. Por eso la detección temprana es fundamental para conservar la visión.

¿Por qué dicen que el glaucoma no da síntomas?

El tipo más común (ángulo abierto) avanza sin molestias hasta etapas avanzadas. La pérdida empieza por la visión periférica, que el cerebro compensa, por eso pasa desapercibido. El control periódico es la única forma de detectarlo a tiempo.

¿Cada cuánto debo controlarme si tengo riesgo de glaucoma?

Quienes tienen antecedentes familiares, presión ocular alta o más de 40 años deben controlarse al menos una vez al año, o con la frecuencia que indique el oftalmólogo.

¿Tiene cobertura Fonasa o Isapre?

Sí. El control, el diagnóstico y los tratamientos cuentan con cobertura. En el Instituto te orientamos según tu previsión al momento de agendar.