La aberrometría ocular mide cómo viaja la luz a través del ojo y detecta sus imperfecciones ópticas (aberraciones), incluidas las de alto orden, que no se corrigen con anteojos. Explica síntomas como halos, destellos o mala visión nocturna, y ayuda a planificar la cirugía refractiva y a elegir el lente intraocular. En el Instituto la hacemos con iTrace; dura cerca de 30 minutos y no duele.
La aberrometría ocular es un examen diagnóstico avanzado que permite estudiar con gran precisión la forma en que la luz se comporta al atravesar las distintas estructuras del ojo. Su objetivo es detectar aberraciones ópticas, es decir, imperfecciones en el sistema visual que pueden afectar la calidad de la visión, incluso cuando no hay un error refractivo evidente.
A diferencia de los exámenes oftalmológicos convencionales, que detectan condiciones como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, la aberrometría identifica también las llamadas aberraciones de alto orden, que no se corrigen con anteojos ni lentes de contacto tradicionales. Estas aberraciones pueden provocar síntomas como visión borrosa, halos, deslumbramientos nocturnos o dificultad para enfocar, y suelen pasar desapercibidas en evaluaciones estándar.
El estudio se realiza mediante un dispositivo especializado llamado aberrómetro, el cual proyecta un haz de luz dentro del ojo y analiza cómo se refleja al salir. Este proceso permite generar un mapa tridimensional del frente de onda ocular, que revela cómo la córnea y el cristalino afectan el paso de la luz. Gracias a esta información, el especialista puede evaluar con mayor detalle la calidad óptica del ojo y tomar decisiones más precisas respecto al tratamiento.
Este examen es especialmente útil en las siguientes situaciones:
La aberrometría es un procedimiento rápido, indoloro y no invasivo, que aporta información clave para lograr una visión de mayor nitidez y confort, especialmente en pacientes que buscan soluciones personalizadas y de alta precisión.
Presentas tu orden médica, sin lentes de contacto según lo indicado.
Apoyas el mentón y miras un punto de luz.
El equipo mide cada ojo en pocos segundos; se repite para confirmar.
Tu oftalmólogo interpreta los mapas y los integra a tu plan.
¿Dudas sobre la preparación? Escríbenos por WhatsApp al +56 9 4015 0187 o llama al (56-2) 2594 1400.
Son imperfecciones ópticas del ojo que no se corrigen con anteojos ni con lentes de contacto comunes. Pueden causar halos, destellos, imágenes fantasma o mala visión de noche, aunque la graduación sea correcta.
En cirugía refractiva ayuda a personalizar el tratamiento; en cirugía de cataratas, a elegir el lente intraocular más adecuado según la calidad óptica de tu ojo. Se complementa con la topografía y la biometría.
No. No hay contacto con el ojo ni se aplican inyecciones.
No siempre: depende del caso. Si te dilatan, la visión puede quedar borrosa y sensible a la luz por algunas horas.
No. Solo suspender los lentes de contacto 24 a 48 horas antes, según te indique tu oftalmólogo.
La autorefractometría mide tu graduación. La aberrometría mide además las imperfecciones que la graduación no explica.
Revisa todos los exámenes en la página de examen visual.
Mapa tridimensional de la córnea de alta precisión.
Mide las estructuras internas del ojo para calcular el lente intraocular.
Mide automáticamente la graduación: miopía, hipermetropía y astigmatismo. Con cicloplejia (gotas) se obtiene la medida real, clave en niños.
Te confirmamos la preparación y el valor según tu previsión antes de venir.
Instituto de Oftalmología Dr. David Bitrán (ex Instituto de Prevención de la Ceguera) · Atención oftalmológica desde 1962 · Última actualización: octubre 2026

